Vivian Galban

Del 6 de mayo al 5 de junio

Atravesado por una serie de discusiones en torno a la imagen y sus signos, un inteligente texto de Rosalind Krauss escrito en 1981, nos revelaba por primera vez que la vanguardia debía entenderse menos como un gesto de afirmatividad que como un discurso cuyos mitos y leyendas solía camuflar su principal legado: la novedad. Lejos de tratarse de un lenguaje que revelase lo extraordinario o que plantease que lo único evidente en el arte es que ya nada es evidente -como afirmaba Theodore Adorno-, el mecanismo oculto de la vanguardia en la era posmo había dejado como consecuencia dos procedimientos: la repetición y la apropiación. Dos causales de efecto sinérgico sobre los que opera de forma circular la exhibición Galban Goes que presenta MACBA de la artista y fotógrafa Vivian Galbán.

Valley of the Yosemite, from Rocky Ford (1872) de Eadweard Muybridge, es la imagen de la que Galbán se apropia, tomada del archivo de imágenes del proyecto educativo de The J. Paul Getty Museum. En esta exhibición se hace visible el origen de aquel eterno retorno que nos propone la artista. Partiendo de una imagen digital, Galbán selecciona el encuadre, disecciona los soportes y disuelve la imagen usando y apropiando la techné de la historia de los dispositivos fotográficos. En su presentación destacan las placas de vidrio ubicadas de forma contigua y yuxtapuesta, reforzando el relato redondo y diferencial que se aleja de una modernidad narrada, para pensar cómo se deconstruye el relato de la fotografía, sin los mecanismos progresivos de linealidad y continuidad.

Si la apropiación se vuelve uno de los sistemas que estructuran la exhibición, la repetición es el positivo de esta realidad retratada. Galbán al numerar las piezas -aunque iguales- las vuelve únicas y diferentes cada vez, encarnadas en placas de vidrio con técnicas de colodión húmedo, o en falsos daguerrotipos, ambrotipos, gelatina de plata, postales o en proyecciones de luz. La operatoria de poner el foco en los procedimientos fotográficos empelados -y no en la imagen resultante- liga el trabajo de Galbán a un conjunto de artistas contemporáneos, cuyo principal cuestionamiento se basa en los procesos de fijación de la imagen, y del soporte fotográfico. Con pocos elementos liberados al azar, a excepción de esa mancha casi plástica del colodión, Galbán versiona imágenes de uno de los pioneros de la fotografía modernista. Recordar las estrategias apropiacionistas que Krauss proponía revelar significa cerrar el círculo.

Teresa Riccardi